¡Rio de Janeiro en Verano!

 

El clima en Río de Janeiro durante los meses de verano es bastante cálido, las temperaturas pueden alcanzar en algunos casos los 35°C y la sensación térmica puede ser mayor debido a la humedad. El verano se extiende de diciembre a marzo, siendo diciembre y enero los meses más calurosos.

Con frecuencia, cuando los días son de mucho calor, se originan tormentas fuertes pero de poca duración, sobre todo durante la tarde, lo que trae consigo noches frescas y agradables.

Las grandes e se encuentra a mayor altura, el clima es mucho más suave en verano, por eso se convirtió por años en el destino preferido por emperadores y aristócratas, para pasar la temporada extensiones de vegetación, la altitud, así como la cercanía al mar, hacen que se produzcan algunas variaciones térmicas localizadas. Por ejemplo, en zonas como Petrópolis que estival. Por su parte, las zonas más cercanas al mar gozan de una fresca brisa oceánica que hace más placenteras las tardes de verano

Los mejores meses para viajar a Río:

Las estaciones de otoño y primavera coinciden con la temporada baja en Río de Janeiro, así que aunque siempre hay gente en la ciudad, las playas tienen algo menos de turistas, hay menos colas para visitar los principales monumentos y es mucho más cómodo pasear por la ciudad. Además en temporada baja es más probable encontrar ofertas de vuelos, alojamientos y excursiones y tours.

En definitiva, en opinión de muchos, los meses de primavera y otoño son probablemente los mejores meses del año para visitar Río de Janeiro.

 

Saber cuales son los lugares imperdibles de Río de Janeiro es una buena forma de empezar a planificar un viaje a la “Ciudad Maravillosa”.

Río es una de las ciudades más famosas del mundo precisamente porque tiene mucho que ofrecer a sus visitantes. Con una enorme riqueza natural es también el hogar de grandes hitos turísticos de fama mundial pero también está llena de muchos rincones que esperan ser descubiertos. Hay mucho que ver y que hacer en Río de Janeiro y por eso elegir puede ser tarea difícil.

Para quienes tienen el tiempo limitado, pero quieren estar seguros de no perderse los más importantes sitios turísticos, dejamos esta selección de los lugares que no pueden faltar, por lo menos la primera vez que se visita Río.

¡Cristo Redentor del Corcovado!

Definitivamente, entre los lugares imperdibles de Río de Janeiro, éste ocupa el lugar de honor. Ver en primera persona esta impresionante imagen, reconocida a nivel mundial, es sin lugar a dudas una de esas experiencias que aceleran el corazón y se quedan marcadas en la retina para siempre. La gigantesca escultura de 30 metros de altura y 1.200 toneladas de peso, no sólo es la escultura Art Decó más famosa del mundo, sino que desde el 2007 es también una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno  un título que se merece y mucho.

¡Pan de Azúcar!

En la entrada de la Bahía de Guanabara, se encuentra uno de los símbolos emblemáticos de la ciudad, el famoso Morro (cerro) del Pan de Azúcar, un espectacular pico de granito, prácticamente sin vegetación, que se alza directamente sobre el mar, lo que le confiere un encanto incomparable y permite que desde su cima, a 396 metros de altura, se tengan vistas privilegiadas de Río de Janeiro. El Pan de Azúcar no sólo es uno de los mayores atractivos turísticos de Río de Janeiro sino que se trata de un lugar clave en la historia de la ciudad.

¡Catedral Metropolitana!

Oficialmente llamada Catedral de São Sebastião do Rio de Janeiro, la Catedral Metropolitana, es una monumental construcción que sorprende y mucho, un lugar que visitar en Río de Janeiro, sí o sí. Por fuera, su peculiar forma piramidal cónica la hace única y, por dentro sus impresionantes vitrales  producen un efecto de luz realmente fascinante. Situada en el corazón financiero de la ciudad y fácil de distinguir desde todos sus miradores, la Catedral no deja indiferente a nadie.